Un reciente informe ha puesto de manifiesto que estamos entre los trabajadores europeos que disfrutan de menos vacaciones. El estudio, elaborado curiosamente por Randstad —empresa de trabajo temporal— y ESADE —escuela dedicada a la formación de empresarios—, señala que solamente gozamos de una media de 269 horas de vacaciones anuales, situándonos con ello entre las últimas posiciones de los países de la antigua "Europa de los 15". El mismo informe revela que Italia, con 304 h de vacaciones anuales; Alemania (con 298 h), y Luxemburgo (con 296 h) están a la cabeza en cuanto a disfrute vacacional. Asimismo, tras estudiar otros factores, como las fiestas nacionales, etc., se señala otro dato aún más preocupante: somos los que trabajamos más horas al año, siendo únicamente superados por los griegos. Eso sí, lo hacemos en la misma proporción que los estadounidenses… ¡Menudo alivio!

Amnistía Internacional ha pedido al ministro de Defensa que investigue las denuncias de torturas realizadas por Flayeh Al Mayali contra el ejército español. Este ciudadano iraquí fue arrestado sin pruebas y acusado de "cooperador necesario" en el atentado contra los agentes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) en noviembre de 2003. En su denuncia pública, donde reitera su inocencia a las familias de los agentes, relata cómo fue detenido sin pruebas y torturado por el ejército español durante tres días en Base España. "Me pusieron una capucha, me ataron y me pegaron bofetadas y golpes en las mejillas", siendo introducido posteriormente "en una habitación muy húmeda y me impidieron dormir. Me llamaban ‘perro’ cuando les pedía que me dejaran ir al servicio", gritándole además "No abras la boca, cabrón" cuando éste les pedía explicaciones por ser maltratado. Asimismo, durante el traslado previo a su entrega a las tropas estadounidenses, manifiesta haber sido golpeado varias veces con fusiles en las manos, padeciendo fuertes dolores desde entonces en su mano izquierda. Flayeh Al Mayali había trabajado anteriormente como traductor para el CNI, y desde su detención ha pasado casi un año recluido en dos cárceles iraquíes. Tras su absolución, Amnistía Internacional pidió explicaciones a José Bono por este hecho, no encontrándose ninguna referencia expresa a este caso en su respuesta.

España es el país del mundo donde la vivienda es más cara si tenemos en cuenta los ingresos de sus habitantes. Esta es la conclusión que se recoge de un estudio —esta vez de Caixa Catalunya—, donde se indica que el precio actual de los inmuebles está un 52% por encima de su valor real, porcentaje claramente superior al de otros países. Dicha circunstancia está provocando un incremento vertiginoso del endeudamiento familiar, reconocido por el Banco de España (BE), a quien empieza a preocuparle —ahora sí— que tanta deuda pueda repercutir sobre otros gastos familiares y, por ende, al resto de la economía nacional. Durante los últimos años, el crecimiento dispar entre los sueldos y el precio de la vivienda está siendo tal que ni con la entrada de nuevos asalariados dentro del mismo hogar se puede paliar la situación. En este sentido, el fuerte aumento de los préstamos hipotecarios está enriquecimiento por partida doble a las mismas entidades bancarias que paradójicamente luego encargan estos estudios. Por un lado invierten en el sector inmobiliario especulando con el coste final de la vivienda, y por otro embaucan a los nuevos propietarios en créditos hipotecarios que llegan hasta los 35 años, empezándose a escuchar voces que abogan por extenderlos incluso hasta los 50 años, como ocurre en otros países europeos. El endeudamiento actual ha marcado ya un máximo histórico, representando, según el propio BE, hasta el 73,6% del Producto Interior Bruto. Para colmo durante las últimas semanas se ha vaticinado el inicio del aumento de los intereses hipotecarios contratados, lo cual hace prever un recrudecimiento de las deudas y la consabida pasividad de la mayoría de trabajadores "hipotecados".

Barcelona Activa, Agencia para el Desarrollo Local de Barcelona para el fomento de la ocupación laboral, realiza contratos fraudulentos a sus empleados. Así lo ha sentenciado el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya, que ha ratificado dos sentencias anteriores del Juzgado Social en las que se condenaba a la empresa municipal por los mismos hechos. Aprovechándose de un programa de fomento para la ocupación gestionado por la Generalitat, dicha agencia recibía una subvención pública que sufragaba hasta el 80% de los costes en contratos temporales de 4 años. Esta fórmula la empleó para contratar a 11 trabajadores a fin de beneficiarse de las subvenciones. Finalizado dicho plazo, éstos fueron despedirlos y sustituidos por otros para poder tener seguir teniendo acceso a las ayudas administrativas. Por este motivo, la sentencia obliga a la empresa municipal a indemnizar a 5 trabajadores que fueron despedidos de manera improcedente, permaneciendo los otros 6 empleados en espera de otra decisión del juez.

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