Se
han cumplido 16 meses desde su detención en Barcelona
Situación de l@s compañer@s
anarquistas encarcelad@s
Coordinadora
Libertad Anarquistas Presxs
coordinadora@riseup.net
Con
este artículo queremos comunicaros la situación de Rafa,
Carol, Joaquín, Igor, Roger, Teo e Iñigo, que se vieron
implicados en las detenciones perpetradas en Barcelona contra el movimiento
anarquista el 16 de septiembre de 2003, hace más de 16 meses.
Seguramente nos dejaremos cosas en el tintero, no siendo nuestra intención,
pero tampoco lo explicaremos todo al detalle, ya que ni el espacio lo
permite ni el momento lo pide. Así pues, intentaremos explicar
a grandes rasgos lo ocurrido desde su arresto hasta llegar al día
de hoy.
Como ya sabréis, la Guardia Civil, tras una orden firmada por
el juez Ruiz Polanco, de la Audiencia Nacional, consumaba ese día
la detención de 6 anarquistas en Barcelona, y ponía en
busca y captura a un séptimo. De los 6 compañer@s detenidos,
5 entraban en prisión, Teo quedaba libre después de 5
días de incomunicación, y Roger, tras sobrepasar un año
de detención, salía en libertad bajo una fianza de 30.000
euros. Por lo que respecta a Iñigo, deciros que es quien está
con orden de busca y captura internacional.
La represión policial empezaba de madrugada, poco después
de las 4 h, con el asalto a dos domicilios, uno en el barrio de Horta
y otro en el de Camp de lArpa. En ellos se obligaba a Rafa, Carol,
Joaquín e Igor a salir de sus camas. Eran horas de sueño,
si bien sus pesadillas, reales, acababan de comenzar. Durante su detención
se llegó a ocupar policialmente la calle en uno de los casos,
llegando a derribar sus puertas utilizando cargas explosivas para después
entrar violentamente y equipados con chalecos-antibala, cascos con focos
luminosos incorporados y perros especializados en la localización
de explosivos. Acto seguido llegaron los golpes, insultos y amenazas
hasta que, horas más tarde, se les vendaba los ojos e introducía
en varios vehículos que les condujeron hasta Comandancia General
de la Guardia Civil, en Madrid.
Unas horas más tarde se llevaba a cabo la detención de
Teo en su domicilio del barrio del Raval, procediéndose a ello
con similar brutalidad, aunque en esta ocasión se derribase su
puerta a mazazos. Al mismo tiempo y muy cerca de allí se producía
la detención de Roger. Su detención podemos decir que
fue la más «tranquila» represivamente hablando. Sabedores
de que sus padres estaban con él, optaron por picar a la puerta
y no esgrimir arma ninguna, sólo la orden de detención
y registro. Posteriormente el procedimiento y el destino para ambos
sería el mismo, su traslado a Madrid.
Tod@s en mayor o menor medida, durante las primeras horas, sufrieron
amenazas, golpes, humillaciones e insultos sin haber llegado siquiera
a los calabozos de interrogatorios, auténticas mazmorras de la
democracia. Podemos hablar del caso de Rafa, en el que en un momento
del traslado, es bajado del coche, arrodillado en el arcén y
amenazado con pegarle un tiro mientras le colocaban una pistola en la
cabeza. A día de hoy, él es el único que ha denunciado
torturas.
Aplicándoles la Ley Antiterrorista, permanecen incomunicad@s
durante 5 días parece ser que con tres nunca tienen suficiente
para saciarse, por lo que los jueces complacen las peticiones policiales
de incrementar con otras 48 horas las 72 ya transcurridas. En
total son 120 horas de incomunicación, durante las que se les
engaña continuamente; se les obliga a permanecer de pie y con
los brazos en alto mirando hacia la pared; a aguantar las luces encendidas
y sin dejarles dormir; a realizar flexiones interminables; a estar agachados
con las piernas flexionadas durante horas mientras eran empujadas hacia
el suelo con la amenaza de caer y recibir golpes; a soportar interrogatorios
hechos con gritos en sus tímpanos; a responder continuamente
las mismas preguntas; a escuchar amenazas de padecer otros métodos
de tortura, como colocarles una bolsa en la cabeza, aplicarles electrodos
o sumergirles la cabeza en la bañera, detenciones de personas
cercanas según su declaración, golpes y guantazos con
la mano abierta; e incluso con administrarles drogas para tomarles declaraciones.
El desgaste físico y la presión psicológica eran
constantes, alterándoles el sistema nervioso y emocional hasta
conseguir que finalmente firmaran.
Tras arrancarles su autoinculpación, el 20 de septiembre pasan
a declarar ante la Audiencia Nacional. Declaran ante el juez de guardia
Baltazar Garzón bajo la acusación de banda armada-organización
terrorista, rotura de lunas bancarias y otras entidades, colocación
de artefactos explosivos, tenencia de armas y de sustancias explosivas
e inflamables, planificación de asesinato del periodista Luis
del Olmo, de un directivo de la entidad bancaria La Caixa, y de un mando
de los Mossos dEsquadra (policía autonómica catalana),
planificación de varios atracos, así como del envío
de un paquete bomba a la Embajada de Grecia de Madrid.
Por nuestra parte, la situación también era difícil.
Muchas horas de incertidumbre ante la posibilidad de nuevas detenciones
y registros domiciliarios, así como con la seguridad de seguimientos
e intervención de teléfonos a quienes en esta ocasión
hemos quedado afuera. Pero no sólo la incógnita de que
podía haber nuevas detenciones nos trajo de cabeza, sino que
la certeza de que en su detención estaban sufriendo malos tratos
era lo que nos hacía sufrir más. Además, como suele
ocurrir cuando se aplica la Ley Antiterrorista, la información
es escasa y lo que es casi peor: confusa. La única «fuente»
eran los «mass media», y su redactor jefe el gabinete de
prensa de la Guardia Civil, que emitió un comunicado en su página
web que fue copiado textualmente por los medios de desinformación.
Ante una escena tan cruda decidimos coordinar nuestro apoyo socializando
la información. Esa misma semana se convocaba una reunión
entre quienes estábamos cerca de este panorama represivo. En
ella que se ponía toda la información en común
y se marcaban unas pautas de actuación para los días sucesivos.
Llegó el día de la declaración en Madrid, y allí
se encontraron cerca de cuarenta personas ante lo que antes se llamó
Tribunal de Excepción, presidido en su turno de guardia por súper-Garzón.
Tras varias horas, y después de ser identificad@s y fotografiadas
l@s presentes, se nos obligaba a dispersarnos, optando por refugiarnos
en una cafetería. Entretanto, las noticias van saliendo a cuentagotas
a través de los abogados. Dentro de los juzgados van subiendo
de los calabozos a declarar, unos aún con el régimen de
incomunicación de la Ley Antiterrorista y otros con la incomunicación
levantada, pudiendo declarar tres de ellos con los abogados y los otros
en solitario. Eran momentos de nervios, angustia, rumores, especulaciones,
llamadas a familiares para poder reunir dinero en metálico, o
poner en común el que se tenía disponible entonces para
posibles fianzas que permitieran no dejarles allí ni un minuto
más. Eso es lo que vivimos en aquellas largas horas. Finalmente,
hacia media tarde, Teo salía sin fianza pero con cargos por daños,
y pasado un rato pueden bajar a los calabozos los familiares y el abogado.
Sin embargo, ese día nadie más es puesto en libertad,
iniciándose los traslados a la cárcel de Soto del Real
(Madrid). Allí estarían de dos en dos en diferentes celdas,
y Carol permanecería en el módulo de ingresos para mujeres.
Se comunicaban en lo posible a través de los barrotes de las
ventanas y cuando coincidían en la revisión médica
u otros tramites penitenciarios, hasta que días después
se les dispersaba. El destino para ellos serían las cárceles
que os especificamos al final del artículo.
Con el paso de los días los familiares empezaban a tramitar las
gestiones de visitas. Se iban «normalizando» las cartas
y llamadas telefónicas hacia el exterior. En la actualidad, todos
tienen comunicaciones por locutorio, vis-a-vis, carteo y llamadas telefónicas,
pero limitadas (según la prisión) e intervenidas. En algunos
casos se han dado problemas provocados por una institución que
busca el aislamiento de las personas presas con el exterior, y a esto
hay que sumarle el régimen FIES-3 que se les aplica por la acusación
de «banda armada-organización terrorista», aunque
en realidad se les condene por sus ideas políticas. Mientras
esperan visitas y comunicaciones, su rutina penitenciaria la mitigan
mediante gimnasia, lectura autodidacta, correspondencia y, en algún
caso, estudios a distancia. Aún así su moral es fuerte
y se encuentran con ánimos de seguir adelante, asumiendo la situación
que les ha llevado a la lucha libertaria, sin renunciar a sus ideas,
e incluso en muchos casos enviándonos ánimos a quienes
nos encontramos fuera.
Por lo que respecta a Iñigo, actualmente en búsqueda y
captura internacional por las mismas acusaciones, decir que su situación
es también inquietante, puesto que cualquier momento podría
llegar la mala noticia de su detención.
También debemos estar pendientes de Teo, actualmente en libertad,
pero de quien se nos plantean dudas en cuanto a su situación.
Máxime cuando nuevamente fue llamado a declarar a la Audiencia
Nacional junto con el resto de detenidos. Esto ocurría el pasado
17 de septiembre de 2004, justo un año después de las
detenciones, y desde ese día ha habido algunas novedades en el
marco legal.
Durante sus comparecencias se les volvió a notificar el auto
de procesamiento, repitiéndoles los actos de los que se les acusa,
así como la organización o movimiento al que pertenecen
y los rangos de implicación y de liderazgo.
La estrategia de defensa ha sido el no entrar a defenderse de cada acusación
y, por lo contrario, matizar su participación, o no, en algún
caso concreto. Asimismo, han recalcado que no son ninguna organización
terrorista o banda armada llamada «movimiento anarquista libertario
y de la extrema izquierda» como dice el sumario. También
han denunciado las torturas físicas y psicológicas que
sufrieron durante su detención, así como la imposibilidad
de no tener abogados propios durante la misma, habiéndose desplazado
un letrado de confianza hasta la Audiencia Nacional cuando declararon
después de los interrogatorios en las dependencias de la Guardia
Civil.
Actualmente, y tras pasar por manos de dos jueces, se ha hecho cargo
del caso el juez Fernando Grande-Marlasca Gómez, del Juzgado
Central de Instrucción N.º 1 de la Audiencia Nacional.
Los últimos pasos emprendidos en su defensa han sido la presentación
de dos recursos. Uno donde se pide su libertad condicional en espera
de juicio y otro donde se solicita que la Audiencia Nacional se inhiba
de juzgar a Teo para que pase así a ser un procedimiento ordinario
en Barcelona. Este último se sustenta en que las acusaciones
presentadas no pueden ser juzgadas por delitos de terrorismo competentes
a la Audiencia Nacional, sino más bien a un nivel judicial más
bajo. Desafortunadamente, aunque iba a ser juzgado en la Audiencia Provincial
pasará a serlo en la Nacional junto al resto de detenid@s. No
obstante, hay que valorar positivamente el hecho de que al menos uno
de ellos esté en libertad condicional, aunque haya sido pagando
una elevada fianza. Así pues, de momento se está en espera
de que el fiscal haga su acusación en unos meses, desconociéndose
por ahora la fecha.
Como decíamos antes, seguro que nos dejamos muchas cosas en el
tintero, seguro que en algunos aspectos no habremos encontrado los matices
adecuados pero, por lo menos, nuestra intención ha sido no faltar
a los hechos. Para más información u aclaraciones, podéis
poneros en contacto con nosotr@s en el e-mail que aparece al principio.
Nuestro deseo es que nuestros compañer@s no queden en el olvido
como tant@s otr@s por sus ideas, recordando que nosotr@s también
estamos pres@s en este cuarto grado: la calle. Animaros y animarnos
a seguir adelante a cada un@ como más le plazca, haciendo lo
que deba y crea, teniendo presente de que esta democracia cada día
construye más cárceles, y lógicamente alguien va
a tener que llenar sus celdas.
«No
podemos vivir eternamente rodeados de muertos y de muerte y si todavía
quedan prejuicios hay que destruirlos... (no puede uno) encerrarse cobardemente
en un texto, un libro, una revista, de los que ya nunca más saldrá,
sino al contrario salir fuera para sacudir, para atacar (...) sino ¿para
qué sirve?» (Antonin Artaud).
Direcciones
para hacerles llegar vuestro apoyo moral y/o económico:
Carolina Forné Roig. C.P. Brieva. Ctra. Vicolozano-Brieva s/n
05194 Ávila.
Rafael Tomás i Gaspar C.P. Madrid III Ctra. Pinto a San Martín
de la Vega, km 5. 28340 Valdemoro (Madrid).
Igor Quevedo Aragai C.P. Madrid V. Apdo. 200 28791 Soto del Real (Madrid).
Joaquín Garcés Villacampa. C.P. Navalcarnero. Ctra. Nacional
V, km 27,7. 28600 Navalcarnero (Madrid).
Cuenta de Apoyo: BBVA 0182-7028-21-0201530482.
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