Renovada
la traición de los "agentes sociales"
Firmado el ANC 2005
Aparcadas
las discrepancias en torno al Salario Mínimo Interprofesional,
el interés de los "agentes sociales", ha sido renovar
cuanto antes el Acuerdo para la Negociación Colectiva (ANC) del
presente año. Con su firma por cuarto año consecutivo,
la CEOE, CEPYME, UGT y CCOO, han vuelto a plasmar las directrices de
unos 5.000 convenios colectivos que marcarán las relaciones laborales
de más de 10 millones de trabajadores. Otorgándose y otorgándoles
una falsa representatividad de nuestros intereses, han pactado a puerta
cerrada nuestro futuro inmediato, acotando así aquellas reivindicaciones
que posteriormente puedan ir más allá de lo acordado.
Porque el ANC, no conviene olvidarlo, es de obligado cumplimiento para
sus firmantes.
Para este año han retomado la fórmula de aceptar la misma
subida salarial que la inflación prevista por el gobierno. Una
inflación que no se corresponde con el incremento real los precios,
y no digamos de la vivienda. La moderación salarial que tanto
está enriqueciendo a la patronal es la peana sobre la que desde
hace varios años se sustentan los ANC aprobados. Asumiéndola
se aceptan unas pírricas subidas salariales que no van más
allá del 2 o 3%.
Pero eso no ha sido todo. Además de acatar dicha moderación,
este año los sindicatos pactistas se han comprometido en controlar
el seguimiento al absentismo laboral injustificado. A saber qué
entienden por ello, pero ante el secretismo de sus pactos, y puestos
a imaginarnos un supuesto acoso, podrían empezar por indagar
dentro de sus propias organizaciones. Precisamente en ellas los sindicalistas
de despacho se acogen a unas horas sindicales que en numerosas ocasiones
brillan por su ausencia.
Tras su renovación, las declaraciones de nuestros verdugos no
tienen desperdicio. J.M. Fidalgo (CCOO), aludía a que una vez
alcanzado el acuerdo, y ante las próximas reformas sociolaborales
a pactar próximamente, "llegará el momento"
de analizar si el actual ANC es el más adecuado. ¿Acaso
duda de su utilidad? ¿Tendrá quizá remordimientos?
¿Subyacerá en esa insinuación otra petición
de recompensa por su docilidad? Por su parte, Cándido Méndez
(UGT) se enorgullecía de que otorgándoles ese poder de
la decisión se reafirmaba la autonomía de los "agentes
sociales". El grado de satisfacción parece ser tal que hasta
hay quien desde dentro de esas organizaciones aboga por establecer una
prórroga automática y anual del ANC. Bonito panorama.
Ni que decir tiene que el pactar una moderación salarial anticipada
es llevar al clímax el goce de la patronal. Quizá por
ello quien más se ha congratulado de lo pactado ha sido J.M.
Cuevas (CEOE), que ya ha pedido que se asuma lo acordado por quienes
negocien los convenios. ¡Cómo no, si suelen ser ellos mismos!
Hace escasamente unos días, el líder de la patronal se
amparaba en la venerada autonomía pactista para proponer un nuevo
modelo de contratación temporal. Exactamente la temporalidad
que dicen querer combatir en la mesa de reuniones abierta sobre la próxima
reforma laboral. Concretamente, la CEOE propone que se otorgue a los
"agentes soclales" un mayor margen de maniobra para aprobar
en los convenios un contrato temporal por obra de 4 o 5 años.
De ser así la flexibilidad total está garantizada, ya
que se les permitiría utilizarnos a su antojo y puntualmente
ahorrándose además cualquier pago de indemnización
por despido.
Desde la CNT denunciamos que el ANC es un mero instrumento empresarial
que en nada beneficia nuestros derechos. Todo lo contrario, con la complicidad
de CCOO y UGT contribuye a aumentar los beneficios empresariales a costa
de nuestro sacrificio. Su renovación obedece a un pacto de relaciones
laborales de las que no somos ni seremos cómplices. Si ellos
no trabajan por nosotros y nosotras, no aceptemos sus acuerdos. Sin
perder el horizonte de la autogestión, hemos de establecer los
nuestros asambleariamente allá donde es más factible:
en el trabajo diario, principal base sobre la que se sustentan.
Basta de sindicatos verticales. Ante el ANC 2005, desobediencia.
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