¿Quo vadis Zerzan?    Lluis

Hace ya unos meses cayó en mis manos el libro «El futuro Primitivo» de John Zerzan. Su lectura provocó en mi un estupor total, y una indignación mayor, pues a mi cabeza le costó entender cómo ese texto había podido causar tanto revuelo a su alrededor. Si, me cuesta entender que un libro construido a base de yuxtaponer falacia tras falacia pueda tener la más mínima credibilidad.
El libro se estructura en cinco capítulos, a través de los cuales el autor despliega todo su corpus ideológico de forma expositivo-demostrativa, mostrando unas dotes increíbles de retórica avanzada.
En el primer capítulo, el autor intenta crear una base demostrativa sobre la cual articular su teoría. Esto lo hace aprovechando fragmentos de estudios antropológicos y teorías culturales, que le van como anillo al dedo para llevarnos donde él quiere. Los estudios que se exponen a lo largo del texto están sesgados totalmente del marco conceptual en el cual se inscriben, y en el peor de los casos solo coge fragmentos de estos o incluso los falsifica, obviando los fragmentos de estos estudios que le molestan, pues podrían desmontarle su conclusión final. Uno de los casos más descarados es el fragmento de los Mbuti, que son unas tribus de pigmeos; Zerzan los convierte en una especie de buenos salvajes que viven en armonía con lo que les da la tierra, cuando resulta que son una tribu que tienen una cultura religioso simbólica muy elaborada, con rituales de modificaciones corporales extremos. Esto demuestra que los Mbuti, contrariamente a lo que afirma Zerzam, tienen una cultura superior. Lo que me resulta más chocante de toda esta propuesta es la aceptación implícita, que hay en el texto, de asunción del prejuicio etnocentrista occidental del crecimiento ascendente de la cultura, que conlleva la idea de progreso, concepto que hoy en día no aceptan ni los neo-liberales más recalcitrante, ya que es hiper-reaccionario asumir el concepto de progreso civilizatorio en acenso de la razón; es insostenible por falaz. Aunque esta aceptación sea para hacer una propuesta deconstructivista como la de Zerzan, toda propuesta deconstructivista tiene un movimiento de aceptación del concepto o estructura que quiere deconstruir, y aunque la propuesta de Zerzan sea descender y desproveernos de la cultura —y por tanto que recorramos el camino del progreso en dirección descendente. Eso no nos asegura recuperar la libertad perdida y que podamos emanciparnos en el camino de ascensión de la razón, ya que es inviable pues el concepto del progreso cultural es inaceptable: hoy en día, decir que un individuo norte americano está más avanzado culturalmente que un Inuit o que un neardentahl es una animalada de proporción descomunal. El progreso de la razón es falso, no puede progresar algo que se construye sobre un referencial simbólico ya que lo simbólico es limitado; los símbolos son unos hoy mañana y pasado, nuestros vocablos, nuestro idioma es referencial de los símbolos empíricos inmanentes a nuestro espacio-tiempo de cognición vital y las cualidades cognitivas del individuo, que, como bien sabemos, ni unas ni otras han cambiado de forma real —simplemente se han transformado en base a la acumulación tecnológica que ha habido en nuestra sociedad. Y digo acumulación tecnológica ya que la creación de técnicas no es una muestra de avance cultura,l sino de un tipo muy concreto de utilización cultural y racional, que se llama racionalidad instrumental y que es uno de nuestros símbolos culturales por excelencia.
El prejuicio del progreso racional es inaceptable y totalitario; no se puede aceptar ni tan siquiera para deconstruirlo. lo único que se puede hacer ante un prejuicio como este es negarlo y demostrar su inviabilidad conceptual. Qué pasa, ¿que los Mbutis, por ejemplo, porque son cazadores recolectores tienen menos cultura simbólica? No, pues su complejidad religiosa nos demuestra que ellos tienen una cultura simbólica muy avanzada.
Esta línea perniciosa de lectura sesgada que presenta el libro, puede infundir, en cierto sentido, una manipulación que engañe y manipule a sectores de la sociedad que desgraciadamente no han podido recibir una formación critica más elaborada, y eso lo hace peligroso y muy contaminante. El propósito de un pensador libertario debe tener como base la formación de las masas para que dejen de ser masa y pasen a ser individuos críticos, por eso pienso que este despropósito mostrado por Zerzan me resulta un poco sospechoso.
En el capítulo de «Tonalidad totalidad» hay una cuestión que me toca la fibra de manera considerable, que es la de la interpretación musical en lo que a la tonalidad atañe. Este es un tema muy abrupto y complejo para resolverlo en un capitulito de unas 30 paginas, y después pretender emitir una teoría consistente. Adorno, que fue una de las mejores cabezas pensantes del siglo pasado, se pega de bruces con este tema, y eso que el tenia una preparación intelectual y unos conocimientos musical que muchos querrían para si, ya que Adorno fue uno de los alumnos aventajados de Schömberg. El tema de la relación de sistemas compositivos musicales con la proposición de una cultura no esta nada clara, ya que la música ante la manifestación cultural se puede presentar de dos maneras:
-la primera es como instrumento sometido a funciones sociales concretas, como por ejemplo la música religiosa.
-la segunda es como expresión autónoma de creación sujetiva, como por ejemplo música experimental
Esto dos tipos de expresión son difusos y nunca se puede saber cuando se presentan juntos o separados es imposible emitir un juicio claro y distinto sobre este tema por lo difuso que es este, y esto provoca una imposibilidad total de analizarlo, uno se puede aproximar pero nunca puede emitir juicios en firme, pues el terreno es inestable y puede dar lugar a equívocos grabes i manipulaciones de forma.
La crítica que me parece más horrorosa del libro es la lanzada contra la postmodernidad, no tanto por su forma sino por el aprovechamiento que hace Zerzan de críticas lanzadas por los neoliberales. Llamar a los postmodernos neo-conservadores utilizando un argumento neoliberal me parece indignante. Narices tú, los neoliberales son nuestros enemigos naturales; para ellos ni agua. Hemos de pensar que la propuesta de creación de un corpus filosófico empírico de verdades mutables y pluralista de Deleuze supone una ruptura y un ataque claro al autoritarismo racionalista humanista. A los postmodernos se les puede acusar de muchas cosas pero de conservadores ni hablar. Me parece que Zerzam usa unas técnicas de manipulación un poco capciosas y muy direccionistas, que me recuerdan demasiado a las técnicas nazi de manipulación de textos (solo hay que recordar el caso del cuñado de Nietzche) y esto me hace preguntar ¿Zerzam donde esta lo Anarco de tu propuesta si estas utilizando técnicas fascistas? Si la playa bonobo te parece anarco yo no lo veo pues allí manda el macho domínate y la hembra reproductora ¿Quo vadis Zerzan, quo vadis?, mogollón de tios haciendo el mono no me parecen anarquistas.


Prens@!

El kiosko insumiso está de enhorabuena. Cuatro cabeceras veteranas, la Lletra A, el Ekintza, Amor y rabia y El Acratador, vuelven a la carga con nuevos números.

La Lletra A

nš 60, marzo, 2003. 3 euros - europapaque@hotmail.com
Interesante análisis sobre la deriva del Pueblo de Seattle. Autogestión en Argentina. La carta de Marcos sobre Euzkadi. Reseñas, comunicados y direcciones de interés (por cierto, amig@s de la Lletra, CNT también existe).

Ekintza Zuzena

nš 30. 3’5 euros - ekintza@nodo50.org - ekintza@sindominio.net
Laberinto vasco. Técnicas de insumisión. Sobre el asamblearismo. Más sobre Argentina. Humor, TBO, reseñas, direcciones.

El Acratador

nš 72, 73, 74, 75
En poco tiempo, el fanzine maño se ha puesto las pilas. Opinión, agenda e infos. Más contrainformación en su programa de radio (Radio Topo 102.5 FM, los jueves de 20 21h).

Amor y rabia

nš 65, primavera-verano 2003 - amoryrabia@ozu.es
El colectivo anarquista vallisoletano Amor y rabia vuelve a la carga, tras un año sin dar noticias, con su publicación. Como siempre, nos ofrece un impagable monográfico, dedicado esta vez a la presencia de nazis en Wall Street.

LA BARANA DEL VENT

Amparo Poch,
metgessa i anarquista
  

Ferran Aisa

La historiografia va rescatant les figures, oblidades i silenciades de l’Espanya republicana. En aquest sentit de recuperació apareix, amb llum pròpia, el paper important que van desenvolupar les dones durant la Segona República. Com és el cas de la metgessa Amparo Poch i Gascón, de la que ha aparegut recentment una biografia escrita per Antonina Rodrigo que ha esta publicada per les edicions Flor del Viento.
L’autora, amb la sentida tendresa i dignitat que tracta les seves biografies (Xirgu, García Lorca, Mariana Pineda, etc.), ens introdueix en la dura vida i la cruel època que li va tocar viure a Amparo Poch (Saragossa, 1902-Toulouse, 1968). Si d’aquesta biografia haguéssim de destacar un valor important, aquest seria l’humanisme de les persones que van lluitar desinteressadament per la llibertat i per la solidaritat. Amparo Poch és una d’elles... Malgrat ésser filla d’una família humil, però, conservadora i catòlica, va poder estudiar gràcies a tenir sempre màximes qualificacions. Seguint les instruccions del seu pare, sergent de l’exèrcit, que no volia que cursés medicina, va estudiar Magisteri; però, més tard, va reprendre la seva vocació i va fer la carrera mèdica, de fet fou la segona dona que va obtenir el títol a Saragossa. La seva joventut, que va coincidir amb la Dictadura de Primo de Rivera, es va despertar la seva consciència de treballadora i de docent, i va desenvolupar el seu perfil científic de defensa de la dona. Amparo Poch, no solament féu de metgessa orientada, sobretot, als infants i a les dones de la classe obrera, sinó que escrigué articles de caire feminista a La Voz de Aragón, i, fins i tot, una novel·la Amor, reivindicativa de la condició de la dona. La metgessa, des de la seva columna «Letras Femeninas», escrivia sobre temes basats en la sexualitat, la maternitat, l’amor lliure i el dret de la dona a gaudir del seu cos, i ho feia amb un llenguatge planer perquè l’entengués tothom, en una societat on era tabú tractar temes com la sexualitat i la higiene femenina. L’any 1931 publica «La cartilla de consejos a las madres» i, un any més tard, «La vida sexual de la mujer». Amparo Poch defensarà la maternitat conscient i l’avortament en cas necessari. Durant la República es traslladà a viure a Madrid, incorporant-se al Sindicat Únic de Sanitat de la CNT, on continuar la seva tasca de difusió de les idees femenines i llibertàries. Conseqüent amb el seu pensament escrigué: «Elogio del amor libre». Amparo Poch serà una de les dones fundadores de la revista i agrupació Mujeres Libres, al seu costat Mercedes Comaposada i Lucía Sánchez Saornil (una de les veu «oblidada» de la poesia femenina espanyola). Amparo Poch, signarà alguns dels seus articles amb el pseudònim humorístic de «Dra. Salud Alegre» i amb l’epígraf «Sanatorio de Optimismo». En aquells moments es destapa també la seva vena poètica... La metgessa Poch escriu articles pacifistes, però, en el moment de la revolució i de la guerra, es lliura plenament a la trinxera dels hospitals i treballa a favor dels refugiats, dels desemparats i, sobretot, dels infants. Amparo Poch, s’afiliarà al Partit Sindicalista i serà metgessa miliciana, lluitant al costat del poble per la llibertat. Amparo i les seves companyes de Mujeres Libres, promouen l’acció social a favor de la dona i dels infants, entre les campanyes que enceten destaca la creació dels «Liberatorios de Prostitución». El novembre de 1936, formarà part del consell ministerial de sanitat presidit per la Ministra Frederica Montseny, amb el càrrec de Consellera d’Acció Social. Amb la derrota republicana s’exilia a França on patirà les dures conseqüències d’ésser refugiada. Però per la seva condició de metgessa, s’integrà a Creu Roja Republicana Espanyola, que va sorgir en el camps de concentració per ajudar els refugiats. A l’acabament de la guerra mundial s’establí a Toulouse, on visqué fins a la seva mort. La doctora Poch exercí el seu ofici solidàriament entre famílies senceres d’exiliats que l’anomenaven «l’àngel de la guarda».
La vida d’Amparo Poch, és el testimoni més clar d’un temps i l’exemple d’una societat que tenia en la conducta humana la màxima esperança per construir un món millor. Cal agrair a l’escriptora Antonina Rodrigo que hagi rescatat de l’oblit aquesta impressionant vida i ens la presenti d’una manera tan planera i tan plena de vibrant emoció.



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