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de SOLI nº 21
Junio de 1978

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de SOLI nº 27
Septiembre de 1978

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de SOLI nº 76
Diciembre de 1980

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de SOLI nº 123
Enero de 1983

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de SOLI nº 166
Diciembree de 1985

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de SOLI nº 188
Diciembre de 1987

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de SOLI nº 208
Mayo de 1990

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de SOLI nº 209
Mayo de 1990

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de SOLI nº 218
Mayo de 1991

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de SOLI nº 253
Noviembre de 1995
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LA
HERENCIA DE UNA
CABECERA HISTORICA
El 24 de
enero de 1939 sale la última Soli en Barcelona manifestándose
contra la desmoralización y el derrotismo; dos días después
caía Barcelona en manos de las tropas franquistas. Acababan así
más de treinta años de un proyecto revolucionario cultural
y de alternativa a cualquier otra clase de periodismo.
Durante la clandestinidad y el exilio (Francia, México, Argel,
etc) la Soli siguió editándose e informando a los trabajadores
aunque las condiciones por supuesto eran otras; dicho período,
que merece también un estudio en profundidad, debemos ahora pasarlo
por alto para centrarnos en esta última étapa.
La reconstrucción de la CNT en Catalunya tuvo lugar el 29 de febrero
de 1976 en la parroquia de Sant Medir en el barrio de Sants (Barcelona).
En dicha asamblea confluyeron colectivos de todas las tendencias: anarcosindicalistas,
anarquistas, sindicalistas, consejistas, marxistas-libertarios, trotskistas,
etc., lo que a la larga se tradujo en tensiones y conflictos entre ellos,
influyendo notablemente en el devenir de la CNT y, de rebote, en el órgano
confederal.
La Soli reaparece el 1º de Mayo de 1976, en tamaño folio y con
periodicidad mensual durante los primeros 15 números, concretamente
hasta julio del 77. En un primer momento, la responsabilidad del diario
recae en la Secretaría de Prensa y Propaganda del Comité
Regional, siendo su administrador Matías de la F.L. de Badalona
mientras su redacción se encontraba en la calle Méndez Núñez.
Posteriormente se hace cargo de la Soli un colectivo de militantes del
Sindicato de Artes Gráficas de Barcelona, que cambió el
formato a tamaño diario y mantuvo la periodicidad mensual. Es en
esta etapa que, por primera vez, se puede comprar la Soli en los kioskos;
su administrador será Cipriano Damiano. Es un período en
que los propios sindicatos de la CNT se vieron desbordados tanto por la
afiliación masiva como por los conflictos y luchas obreras que
se estaban llevaron a cabo: caso de la empresa Roca o de la primera huelga
de gasolineras.
En mayo de 1977 y con el lema «Recuperemos la Soli» se produjo
la ocupación de los antiguos locales de la Soli incautados al acabar
la Guerra Civil y por aquel entonces ocupados por el diario «Solidaridad
Nacional». Se reclamaba y se reivindicaba el patrimonio de Solidaridad
Obrera que, hasta la fecha, no ha sido devuelto; asimismo se editó
un suplemento con el inventario de todas las rotativas y maquinaria y
demás enseres que tenía el diario hasta enero de 1939.
En junio se legalizaba la CNT y las divisiones internas y los enfrentamientos
eran ya una patata caliente que pronto estallaría. El colectivo
de Artes Gráficas, que era en realidad quien había gestionado
la publicación, en un informe de mayo de 1977, entendía
que la Soli no debía ser una publicación al servicio de
la CNT, sino de la clase trabajadora, argumentando que «
Solidaridad
Obrera, por tanto, debería poseer una organización autónoma
dentro de la Condeferación... para ponerla al servicio de la clase
trabajadora. Se trata, pues, de hacer una publicación que, inspirada
en los principios de la CNT, y elaborada y escrita mayoritariamente, pero
nunca exclusivamente, por miembros de la CNT, se ponga al servicio de
la clase trabajadora en general. Se trata de evitar que Solidaridad Obrera
sea una publicación oficial de una organización.
De evitar que sea un boletín interior y que sea el portavoz de
una determinada corriente, e incluso de evitar que sea el portavoz sumiso
de la Confederación.»
En Abril de 1978 es nombrado director el periodista Ramón Barnils
y como administrador Toni Batalla. Es esta una etapa controvertida y que
genera polémica en la CNT por la manera en que se realizaba la
gestión, con un tipo de periodismo distinto al que se había
realizado hasta entonces. La edición pasó de ser mensual
a quincenal y alcanza la tirada más alta de todo este período
(15.000 ejemplares); su ubicación estará en la calle Princesa,
56. Barnils y su equipo imprimen un nuevo aire a la redacción,
con secciones fijas, corresponsales, impresión en los talleres
del entonces «El Noticiero Universal», distribución
en kioskos, y algo que levanta por entonces ampollas en numerosos militantes
de la CNT: una redacción retribuida (el cobro estaba entre 10.000
y 15.000 ptas. mensuales por redactor).
Esta situación desemboca en un conflicto que acaba con la destitución
de Barnils y su equipo en un Pleno Regional celebrado en abril de 1979.
Es nombrado entonces Severino Campos quien mantendrá la periodicidad
quincenal. Redactores en esta etapa serán Gerad Jacas, Josep Alemany
y Ferran Aisa. En diciembre de 1979 se celebra el V Congreso de la CNT
que significará la ruptura definitiva entre los diversos sectores
enfrentados. Solidaridad Obrera se traslada a Madrid y confecciona un
número especial para dicho Congreso.
En enero de 1981 se hace cargo de la dirección Ramón Liarte
y es nombrado administrador Lucas Moreno. Las oficinas se habían
trasladado ya a la calle Reina Cristina, sede también del Comité
Regional de la CNT. La ruptura va dejando su huella; aparece una nueva
Soli de los escindidos que unicamente sacó unos cuantos números.
En esta etapa se deja de imprimir en los talleres de «El Noticiero
Universal» y se realiza en una imprenta de lHospitalet de
Llobregat. Se vuelve a la periodicidad mensual y se reduce tanto el número
de páginas como su tirada. La redacción con Liarte estaba
formada por Gerard Jacas, Ferran Aisa, Esteban Alonso, Joseph March, Carmen
Díaz, Eugenio Recuero, Joaquin Carrasco y Lluís Correal.
Posteriormente saldrán algunos y habrá nuevas entradas,
como la de Sentis Biarnau y J. Mateu. En diciembre de 1980, y mientras
dura el juicio del Caso Scala, se edita una Soli diaria de 4 págs.
durante 6 días y con una tirada de 5.000 ejemplares.
En marzo de 1982 se hace cargo de la Soli el propio Comité Regional
hasta la elección en mayo como directora de Carmen Díaz
y el administrador, que no se incorporará hasta abril de 1983,
será Pere Farriol. En esta etapa serán redactores casi los
mismos de antes, aunque con nuevas entradas: Severino Campos y posteriormente
Rafael Henares y Carles Sanz. Es también en este período
cuando aparece en los títulos el «Colectivo Tinta Negra»
del Sindicato de Artes Gráficas de Barcelona, que es quien de hecho
ya suministraba y realizaba la parte fotográfica del diario. En
esta étapa se le da un aire nuevo con la realización de
entrevistas a personas fuera del ambito libertario: Josep Termes, Jaume
Sobreques, Carme Illa, Josep Mª Huertas Clavería, etc. Asimismo,
a partir el número 115 (agosto de 1982), se pone por primera vez
la raya roja de la cabecera, que permanecerá hasta nuestros días.
También y coincidiendo con el VI Congreso, en enero de 1983 en
Barcelona, se realiza un número especial.
A partir del número 150, septiembre de 1984, es nombrado director
Francisco Posa, que estará en la gestión hasta el verano
de 1985; en la redacción figuraban, entre otros, Josep Alemany,
Esteban Alonso, Lluís Correal, Miguel Correas, Carles Sanz, Sentis
Biarnau, etc. En este período se inicia una tematica más
de tipo cultural y se inserta por primera vez suplementos especiales de
cultura.
En septiembre de 1985, nº 163, es nombrado director Luis Andrés
Edo, y durante su gestión el administrador será el propio
Comité Regional y posteriormente José Hernandez. Coincidiendo
con el 50º Aniversario de la Revolución Española se realiza
el primer número del «Sin Fronteras», una revista bien
impresa y con artículos entre otros de Federica Montseny, Enrique
López Alarcón, Carles Sanz, Josep Alemany y Lluis Correal,
así como dossiers sobre las colectivizaciones agrarias, socializaciones,
ateneos libertarios, mujeres libres y escuelas racionalistas. En esta
etapa se inserta una encuesta dirigida a toda la militancia reflexionando
sobre la CNT y el anarcosindicalismo que trajo alguna que otra polémica.
En el nº 180 (marzo de 1987), será Josep Alemany el director, pasando
la administración a Lluís Correal. Durante este período
desaparece casi por completo la información laboral y sindical
y el diario se abre a artículos con temas de actualidad.
En junio de 1988 es nombrada nuevamente como directora Carmen Díaz
y como administrador continúa Lluís Correal. Durante este
período se produce el traslado a la Plaça Duc de Medinaceli,
6 , siempre en Barcelona. Vuelve la información laboral y sobre
la propia CNT, así como la famosa contraportada de seguridad e
higiene; al mismo tiempo se inician los «Suplementos SOLI»,
de 4 páginas, con temática exclusivamente cultural.
Ya en octubre de 1990, con la aparición del nº 212, es nombrado
director Adrià Sotés, pasando a ser el administrador Jordi
Ballesta. También en esta época se hará un nuevo
traslado de la redacción, que pasará a estar ubicada en
la Ronda Sant Antoni, 13. En este período un grupo de compañeros
se hace cargo de la fotografía y el diseño, apareciendo
como «equipo Soli».
A partir del nº 234, de enero de 1993, es nombrado director Albert Sabadell,
que es al igual que Barnils periodista, volviendo a recaer la administración
en Lluís Correal. En sus páginas hay cambios tanto en el
diseño como en el contenido con mucha más información
orgánica de la CNT; así, en la Conferencia Nacional de Sindicatos,
celebrada en Barcelona en marzo de 1993, se editó una Soli durante
tres días a tamaño folio y de 4 páginas.
Este equipo permanecerá hasta diciembre de 1994. Mientras, en la
CNT de Catalunya se produce una división que acabará con
la desfederación del 80% de los sindicatos de Catalunya y la consiguiente
aparición de dos cabeceras de la Soli de la que ambos se sienten
herederos. A pesar de todo ello no hay reflejo en sus páginas de
estos graves acontecimientos. La otra Soli, de la que no nos ocupamos
en este artículo, se edita en Badalona y actualmente va por el
nº 309.
La Soli, cuya versión digital estas viendo, después de unos
meses en los que no pudo salir, reanuda la publicación en septiembre
de 1995, con el nº 251, asumiendo la dirección el Comité
Regional, siendo el administrador Guti y con un nuevo traslado, esta vez
a la calle Hospital, 115. El equipo de redacción, bastante numeroso,
estará compuesto por Juanjo Velilla, Jordi Vélez, Manuel
Castro, Pako, Salva, y Nono Kadáver y Manolito Rastamán
como dibujantes, que inauguran una nueva manera de presentar la Soli con
dibujos e historietas, retomando una tradición en la prensa libertaria
que prácticamente se había perdido en las publicaciones
de CNT.
En 1995, con la aparición del número 255, es nombrado director
Salvador Gurruchagui, siendo inicialmente el administrador Jordi Vélez
y posteriormente Miguel Ángel López. Este período
viene caracterizado por el hecho de que su director supo contactar y rodearse
de colaboradores y apoyos externos a la CNT, a fin de darle un aire nuevo
al contenido. En 1997 se produce el traslado, hasta hoy, a la actual sede
de CNT en Barcelona en la calle Joaquin Costa, 34. Esta etapa durará
hasta la publicación del nº 284, de enero de 1999.
A partir de entonces, y hasta la fecha, la gestión de la Soli recae
en un equipo de compañeros compuesto por Manuel Castro, Pako, Mateo,
Chilango y Pierre, quienes figurarán como «la Asamblea de
Redacción». En esta última etapa las portadas y los
dibujos recrean una nueva manera de presentar la publicación.
Carles
Sanz
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